Legado Artesanal: Barro Betus como herencia familiar 

Guardianes de la Cultura

Este Día de las Madres, desde Fundación Causa Azul A.C. presentamos la campaña Legado Artesanal, con el objetivo de visibilizar la importancia de la transmisión de los saberes artesanales como una herencia viva que fortalece el vínculo entre generaciones. 

La maestra artesana Silvia Olea Flores, originaria de Tlaquepaque, Jalisco y madre de familia, comparte su historia como portadora de la tradición del Barro Betus, técnica que aprendió desde los 7 años. Su formación se enriqueció gracias a la guía del maestro artesano Serapio Medrano y de su abuela Paula Rodríguez Corona, quienes le transmitieron el conocimiento para moldear, bruñir y pintar, sembrando en ella el amor por este oficio.

Actualmente, Silvia ha transmitido el amor y respeto por la artesanía a sus hijos, quienes la ayudan en su taller, haciendo que el trabajo artesanal forme parte de su vida familiar. Estos momentos de convivencia se convierten en inspiración para crear piezas únicas, llenas de cariño y significado. 

Estoy muy orgullosa de mis hijos y les agradezco por amar este bello oficio. Son toda mi vida y, en ocasiones, he creado piezas especialmente inspiradas en mi vida con ellos.

Silvia Olea, 2026
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Su hija, Paula Belén Velázquez Olea, recuerda cómo, al observar el trabajo de su mamá, comenzó a acercarse a este bello oficio. Al inicio aprendió a elaborar figuras sencillas, conocidas como “monitos”, que con el tiempo fue perfeccionando; hoy en día realiza piezas más elaboradas y que han sido reconocidas. 

El proceso de creación representa un espacio de aprendizaje y expresión que Paula desea continuar para preservar este legado familiar y cultural. Elaborar sus propias piezas la llena de orgullo, ya que mantiene vivo el legado de su familia. 

Lo más valioso para mí es saber cómo elaborar las piezas, los saberes que me han transmitido y, sobre todo, no dejar morir esta técnica que ha pasado por generaciones

Paula Velázquez, 2026
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Trabajar con sus hermanos y con su mamá es una experiencia significativa para Paula, ya que cada integrante de la familia participa en una etapa del proceso, desde la preparación del barro hasta la decoración final. De esta manera, comparten el oficio artesanal y disfrutan crear juntos. 

Le agradezco a mi mamá por creer en mí y por enseñarme esta técnica; gracias a ello ya cuento con una mención honorífica por mi trabajo.

Paula Velázquez, 2026

Para Silvia Olea, seguir preservando estos saberes y tradiciones transmitidos a lo largo de generaciones representa una gran responsabilidad y, al mismo tiempo, un profundo motivo de orgullo. 

Lo más valioso para mí es que mis hijos le tengan respeto y amor a la técnica, que valoren estos saberes que nos han transmitido por generaciones.

Silvia Olea, 2026
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